Los mismos están preparados para soportar la falta de energía eléctrica hasta por 72 horas, ya que cuentan con un termómetro solar y una batería que permite mantener las vacunas a una temperatura de entre 2 y 8 grados.
Los refrigeradores serán distribuidos a localidades más aisladas y en donde no se cuenta con generadores, de tal manera a garantizar la cadena de frío de los biológicos en zonas vulnerables, de manera a garantizar el bienestar de la población.

