Según la directora de la Niñez y Adolescencia del MEC, Sonia Escauriza, algunos niños encargados de hostigar a sus compañeritos son quienes ven violencia en sus casas o carecen de cariño, repitiendo el modelo que ven en papá y mamá.
También comentó que muchas veces son los mismos padres los que discriminan a los compañeritos de sus hijos propiciando así las mismas actitudes en ellos. “Si ese chico hace eso es porque algún afecto ha de estar necesitando que no recibe en la casa, o es violento porque es lo que ve en el hogar”, dijo.
“Muchas veces los padres hacen mucha diferenciación. Ocurre por ejemplo el caso de niños que son afeminados o mismo con las niñas que son mamás o están embarazadas y dicen los papás que no quieren que su hijo se junte con ese niño, que esté en la misma aula, y es ahí donde empezamos a trabajar con los padres”, siguió.
Comentó que los padres del victimario la mayoría de las veces minimiza la sitú, lo que no ayuda para nada. “Dicen que son cosas de chicos, pero realmente deben hacerle ver a su hijo que está mal lo que hace y el daño que está causando”, finalizó.
PROTOCOLO
Hay un protocolo de atención en Instituciones Educativos para estos casos, establecido por el MEC.
En lo que va del año son 16 casos
En el 2015, el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) recibió un total de 30 denuncias de bullying, en las cuales tuvieron que intervenir. Mientras que en el primer trimestre del 2016 los casos de bullying llegaron a los 16.
Estos son los datos que actualmente maneja el MEC y se tratan de casos que fueron denunciados, pues hay que tener en cuenta que hay algunos que no llegan a denunciarse.
El bullying, generalmente comienza con maltrato psicológico y luego deriva en maltrato físico, que es lo que se quiere evitar.

