El hecho ocurrió en el barrio Mburucuyá, la mujer manifestó a los intervinientes que se encontraba internada en un centro de rehabilitación debido a su adicción a las drogas, pero que había escapado del sitio.
El fiscal Carlos Almada comentó que acudieron al sitio donde vivía la misma y procedieron a su detención. El letrado señaló que el mitã’i tenía visibles signos de violencia, pero que agentes del departamento forense de la Fiscalía se encuentran realizando análisis al menor.
La mujer confesó ante las autoridades que efectivamente era adicta al crack y justificó sus actos de violencia, asegurando que cuando era pequeña vivía sometida a los maltratos de dos hermanos mayores quienes, además de agredirla físicamente, la encerraban supuestamente en una habitación por lo que no “puede controlar su fuerza”, añadiendo que su retoño es “bastante rebelde”. El fiscal imputó a la mujer por maltrato en niños.
¿Estrangulado?
Agentes de la Codeni manifestaron que el menor tenía hematomas en varias partes del cuerpo, principalmente en el rostro.
Además, algunos signos de violencia en el cuello, por lo que el Ministerio Público se encuentra investigando si se trataría de un intento de estrangulamiento. La misma se encuentra recluida en la Comisaría 25.ª de Mujeres, a disposición del juzgado. La víctima quedó bajo la guarda de su abuela materna.

