Don Roque Cañiza (73) es morador desde hace años en la zona. Es testigo de esta situación que está poco menos que haciendo una cuenta regresiva para poder volver a su hogar y dejar atrás este calvario.
“No veo la hora de regresar a mi casa. Vivimos en un lugar bastante inseguro y una vez que cae la noche, esa zona es prácticamente territorio de los que consumen la famosa droga conocida como crack o chespi”, aseguró.
Doña Felicita Quintana (67) toda su vida vivió en la Chacarita. El agua también la hizo dejar todo atrás, pero ahora sufre con esta otra realidad. “Es muy peligroso cuando vienen a fumar en la plaza. Aquí tenemos niñas y jovencitas a quienes apenas entra el sol ya las tenemos que meter en la pieza” comentó preocupada la antigua pobladora del lugar.

