“Estas empresas cuentan en su mayoría con buses de 40 años o más viejos todavía, llevando pasajeros sin ningún sentido de responsabilidad. Se convierten en una trampa mortal para el pobre usuario que no le queda de otra y por la gran necesidad las deben utilizar”, arrancó diciendo Encina.
Apuntó que “sacamos muchas unidades de las calles y costó mucho que los empresarios acaten esa disposición. El ciudadano que se sube en un bus intermunicipal no sabe muchas veces que esas empresas trabajan bajo permiso municipal y que en ese caso el Viceministerio no puede hacer nada. Somos nosotros a quienes directamente atacan cuando la responsabilidad es del Municipio que los habilita”.
El pedido de Encina fue claro: pidió que dejen de priorizar “intereses particulares y piensen en aquel ciudadano común que está expuesto a estos buses kamikazes que no sabés en qué momento van a perjudicar a terceros por no estar en regla”.
Finalmente, dijo que el ciudadano debe exigir -a los municipios- buses de calidad.
NO PUEDE SER
Encina lamentó que en Asunción no consigan levantar a la línea 6, que trabaja con un amparo.

