La inflación acumulada al primer semestre del año asciende al 3 %, por encima del 1,4 % verificado en el mismo periodo del año anterior; es decir, poco más del doble.
Lo que más subieron fueron los alimentos, sobre todo los lácteos y las carnes, y eso hizo que se encarezca en ese porcentaje la vida de todos los mortales. También se destacó la suba de artículos de higiene.
Lo que sí bajó es el precio de ciertos combustibles derivados del crudo, sobre todo las naftas, aunque en niveles mínimos.

