Sombreros que “conquistan” rapailandia

El negocio del pirí es un trabajo que lleva su tiempo hacerlo, ya que requiere concentración y saber cuidar cada detalle para que su terminación sea perfecta. Y uno de los productos que más se destacan en esta industria es la de los sombreros. En ese rubro, don Basilicio Maldonado (50) es un capo, no solo por la categoría de lo que es su producto, sino además porque se le “prendió la lamparita” y pilló que más allá de las fronteras estaba el negocio.

| Por Manuel Medina

“Solemos hacer muchos sombreros para mandar al Brasil. Y mandamos casi todo terminado, pero no con un acabado como para venta porque ellos le dan tu toque allá cuando llega”, he’i. Contó que por sobre todo es en las zonas veraniegas donde más llega su producto, un mercado por demás exigente.

Don Maldonado, quien con orgullo muestra el fruto de su trabajo que lo hace con mucho amor y paciencia.

“Se vende todavía, de esto le mantengo a mi familia desde hace años” comentó con el orgullo de haber sabido ver dónde estaba el negocio. Cada sombrero vende a 6 mil guaraníes sin terminar. Si ya están totalmente acabados, llega a 11 mil guaracas.

En cuanto a su producción, dijo que hace más o menos una docena de sombreros al día, aunque también están las pantallas. “Depende mucho también del pedido que reciba para hacer más”, contó el artesano.

Desde pequeño

Don Maldonado contó que desde los 12 años supo lo que es el trabajo con el pirí, ya que sus padres le enseñaron a tejer los sombreros y las pantallas. A pesar del tiempo que le lleva terminar uno solo de estos sombreros, él asegura que solo se necesita concentración y amor en lo que hace para que salga bien.

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