- Una pequeña vestida de blanco asusta al rollo, rompe el silencio en el camposanto.
Cuando se habla de un camposanto, se suelen escuchar historias sobre almas en pena, fantasmas que de repente escapan de los parámetros que son considerados normales. En el Cementerio del Este, de Asunción, la cosa no está tan alejada de eso. Se dice que los ruidos y las apariciones son cosa de todos los días.
Muchos entran haciendo la señal de la cruz y comentando que allí suceden cosas extrañas. Varias personas que acudieron al camposanto dicen haber visto la imagen de una presunta niña vestida de blanco y en cualquier horario, paseando entre las lápidas de los que descansan en paz y que desaparece de la nada.
“Yo fui testigo de eso. Hace mucho que está con nosotros”, dijo don Ramón, quien trabaja como limpiador. “Hace muchísimos años que estoy trabajando aquí y en otros cementerios, pero en este lugar siempre se habló de la niña que aparece entre los pasillos y luego desaparece. Incluso hay personas que le llaman por su nombre”, contó con una serenidad que evidencia sus largos años de experiencia laburando en el lugar el actual administrador del camposanto, don Porfirio Ortiz. Por su parte, William Vallejos dijo que cuando fue a visitar a un amigo en su tumba, “al menos dos veces sentí su presencia y en una oportunidad la vi, pero luego desapareció” he’i.
Extraño ser
Según cuenta la historia, la niña que aparecería en el lugar sería una pequeña que murió en un accidente hace muchos años. También varias personas dijeron que por la siesta se escuchan llantos de criaturas y lamentaciones que rompen el silencio, ¿Será piko?
Limpieza chupete
Por otra parte, el administrador del camposanto, Porfirio Ortiz, he’i que están tratando de dejar impecable el lugar. “En cuanto a la limpieza mejoramos bastante. Hay dos grupos de funcionarios que trabajan en esa labor. Las 19 hectáreas están en buenas condiciones.
Lógicamente, faltan varios detalles, pero estamos trabajando” dijo. Don Porfirio comentó que tienen siete a ocho entierros y que el lugar está abarrotado como una manera de encontrarle solución he’i, que “semanalmente hacemos un censo. Y cuando se verifica que aquellos que no están pagando por cinco o más años, vemos cómo obtener el terreno por caducidad”, comentó.

