Estos trabajadores de la calle, conocidos como “campanas”, no tienen ningún vínculo con ninguna empresa, trabajan directamente con los choferes de los colectivos quienes reciben la información de los horarios de otras líneas que tienen el mismo recorrido o incluso de los “punteros” de su propia empresa, para saber si apuran el acelerador.
Por ese importante dato reciben a cambio entre 1.000 y 2.000 guaraníes, o bien, 10.000 guaracas que le sirve a ese chofer por todo un día.
“En un buen día se puede llegar a alcanzar unos 150 mil guaraníes” comentó uno de ellos, que se presentó como “Largo”. Por semana, dependiendo de cuánto se trabaja “podés llegar a un millón, pero no siempre se da. Depende de las horas en la que se trabaje. La mayoría suelen estar hasta las 14 horas”.
Dijo que algunos, cuando la semana no viene bien, incluso trabajan de lunes a lunes. Eso sí, el “saldo” a fin de mes va mucho más allá que un sueldo mínimo.
LA MAYORÍA, EXCHOFERES
Los “campanas” son en su mayoría exchoferes que fueron dejados de lado por las empresas, algunos por la edad y otros porque no son contratados. Es así que sabiendo del oficio probaron suerte, y a muchos les va bastante bien. Aunque no tengan seguro médico ni contrato laboral con ninguna empresa donde sus patrones directos son los choferes de los buses.

