El acusado de “mandibulín”, identificado como Juan Ramón Cáceres, confesó a los uniformados que es fanático de las “plantitas verdes” y que en ese momento estaba chupando caña con gaseosa, junto a Eudelio García Aguilera. Por eso, terminó con un 0,39 en el ka’utest.
El tipo no encontró mejor forma de resistirse a que le quiten el biciclo a su kape, que no tenía ni papel higiénico, que metiéndole un soberano mordiscón al ¡subjefe de la comisaría de Tobatí!, oficial inspector Fernando Giménez.
De una se fue al calabozo, mientras que el uniformado debió ser trasladado a un centro asistencial para la curación correspondiente. El que manejaba la moto aprovechó el momento para pegarse el raje.

