Cuando de solidaridad se trata, el paraguayo es un ser único. Esto es lo que se vio en esta ciudad, donde la situación de pobreza extrema en la que se encontraba una mujer junto con sus tres hijos de 3, 8 y 13 años movilizó a la ciudadanía.
Un rápido accionar hizo que los chiquitos por fin puedan llevarse algo a la boca, ya que según comentó la mamá, Gumersinda Cabrera (39), tenían días sin comer comida.
Conmovido y asumiendo el rol que le cabe, el intendente César David González dispuso la entrega de una pequeña suma en efectivo más una serie de víveres de primera necesidad. Además, se comprometió a actuar como nexo con el Gobierno central “para que acceda a los programas que corresponden y tenga así una plata asegurada al mes”.
Además, el Moto Club Capiibary de la ciudad donó 200 mil guaraníes, en tanto que unas 200 tejas corrieron por parte de Delia Rivas y Wálter Medina; un vecino de la ciudad puso otros 50 mil más unos cuantos alimentos.
Un puestito
La señora Gumersinda dijo que buscando una salida a su situación, con la platita que le dieron intentará montar un puestito de venta de remedio yuyo como así también tereré, para tener un sostén económico y que a sus hijos no les falte más nada.

