¿Auto-golpe en Turquía?

"Teniendo en cuenta la situación que atravesaba el presidente Recep Tayyip Erdogan y su partido en la escena sociopolítica nacional y repasando la historia de los golpes de Estado en ese país, junto con el terreno en el que se formaron estos acontecimientos, podemos interpretar que en cierta forma este suceso del 15 de julio podría tratarse de un show político que beneficia solo al sultán turco", dijo hoy Rasoul Goudarzi, de hispantv.com.

| Por Manuel Medina

A continuación parte del extenso análisis del periodista:

"En este contexto, si analizamos bien su rueda de prensa en el Aeropuerto Internacional Ataturk, nos damos cuenta de tres factores que benefician a Erdogan. En primer lugar  habló de una limpieza dentro del ejército, lo mismo que hicieron cuando llegaron al poder eliminando a los generales del anterior gobierno.

De hecho, después de deshacerse de los militares de más alto rango, ahora tiene la oportunidad de continuar con los de medio rango, quienes desempeñaron el rol principal en ese intento de derrocamiento. De esta forma podría prevenir un posible y verdadero golpe de Estado.

A parte de esto, en el ámbito político, acusó al opositor Fetulá Gülen y, de esa forma, allana el terreno para debilitar aún más este movimiento dentro del país, y de dar seguimiento al caso podría presionar a EE.UU. para que lo entregue a Ankara con el objetivo de ser juzgarlo e incluso ahorcado por traición a la patria. Sería una forma de acabar con sus principales rivales en la escena política interna y fortalecer las bases para establecer su ansiado sueño; un imperio otomano.

El tercer factor que destaca en las palabras de Erdogan y que guarda una suma importancia, es su legitimidad, uno de los pilares de un sistema democrático.

El mandatario turco, en sus primeras palabras a los ciudadanos, llamó a todos a salir a las calles en un intento por poner a los golpistas frente a dos opciones: masacrar al pueblo o acabar con el plan de derrocamiento, a posteriori la opción elegida por los militares.

Con esta medida, no solo logró manejar el golpe y neutralizarlo, sino consiguió enviar  otro mensaje al mundo y a grupos opositores dentro del país: el pueblo quiere al gobierno, algo que representa la legitimidad del sistema gobernante. De esa forma consigue desarticular cualquier argumento de que se encamina hacia un sistema totalitario, y muestra que es el líder de un claro ejemplo de democracia.

Además, en el interior del país, le dice a su pueblo que si el gobierno no estuviera en manos de su partido, podría haber militares inescrupulosos que para hacerse con el poder son capaces de acabar con la vida de la gente y masacrarla.

En un último mensaje transmitiría la idea de que cuenta con el poderío suficiente para garantizar la seguridad de su ciudadanía, frente a actos de sabotaje y las amenazas contra la seguridad nacional."

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