“Cuando empecé, ganaba G. 4.500”

“Los niños de antes eran muy disciplinados y obedientes hacia sus maestros”, empieza contando la señorita Concepción, como la conocen en “mi pueblito Escobar”, donde ejerció la docencia durante 27 años, desde el año 1967 -un año después de haberse recibido de “Profesora de primera categoría” de la Escuela Normal de Paraguarí en el año 1966- hace ya medio siglo.

| Por Manuel Medina

La profesora recuerda que empezó enseñando en la escuela “Olimpia Villagra” de Escobar. “Cuando empecé ganaba 4.500 guaraníes, de los cuales eran descontados en ese entonces el 1 % para la Asociación Nacional Republicana”.

De aquellos tiempos recuerda que “los niños eran muy respetuosos. Los profesores teníamos dominio sobre ellos, sobre todo porque teníamos el respaldo de los padres, quienes nos decían ‘profesora ekorregíke la ore memby, opyta nde cárgope’ (profesora corríjale a nuestros hijos, están a tu cargo). Gracias a eso, entre mis exalumnos hay grandes profesionales” comentó la maestra.

“Antes era muy sacrificado ser maestra, sobre todo en la campaña, porque teníamos que irnos lejos de nuestra comunidad para enseñar y en ese entonces no había caminos y menos transporte, yo le veía a mi gente solo los fines de semana. Me iba a visitarlos los sábados y domingo por la tarde ya regresaba al lugar en donde enseñaba. Si de por ahí me pasaba el colectivo de los domingos por la tarde o si llovía y se clausuraba la ruta, no quedaba de otra que caminar 12 kilómetros, para no faltar a mi trabajo”, comentó.

No formó familia

“En mi época era muy difícil para mí hacer una familia, primero porque era delicada”, comentó entre risas, “y tampoco tuve hijos porque no quería ser madre soltera. Además, eso era muy difícil porque como castigo las maestras en esa época eran con suerte trasladadas o en el peor de los casos eran echadas de su trabajo, ya que las docentes éramos el espejo de los niños y ser madre soltera en esa época era un mal ejemplo para los niños”, comentó la señorita Concepción.

“Sorprenden los errores”

La educación de antes se basaba “en la lectura, escritura y conocimiento de matemáticas”, dice la docente jubilada. “Ahora no sé si es fracaso de los docentes, o del sistema, ya que los niños no saben leer o no leen con fluidez. Para mí es una sorpresa encontrar criaturas que en el quinto grado no leen bien o tienen miles de errores ortográficos”, comentó.

“Me siento muy descontenta con la educación que se les da a los niños y jóvenes en la actualidad, no hay control, antes nosotros pasábamos por cada asiento a corregir las tareas de los niños y luego eso pasaba por la Dirección, y si nosotros nos equivocábamos, la directora nos corregía a nosotros y eso era muy decepcionante” he’i.

A honditazos le sacaba al “rival”

“Tengo la satisfacción de contribuir en la formación de grandes profesionales” cuenta la profe y recuerda, “entre mis exalumnos hay actualmente fiscales, abogados, militares, policías, economistas y también docentes. Matilde González, por ejemplo, fue mi alumna y ahora es directora de la escuela “Olimpia Villagra”, en donde hizo su primaria, eso es una satisfacción” comenta.

“Además está el fiscal Hugo Ríos. Una vez recuerdo que lo fui a visitar y me recibió con una alegría única, me abrazó y empezó a contar a sus compañeros de trabajo que cuando yo era su profesora él estaba enamorado de mí y que él a escondidas le tiraba con hondita a un pretendiente que tuve”, contó entre risas la docente.

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