¡Le desafió “moquete” a otro senador!

Un guarara de aquellos se armó ayer a la mañana en la sesión de la Cámara de Senadores, cuando el representante del Unace, José Manuel Bóbeda, empezó a lalar en colores en contra del asesor jurídico de la Cámara Alta, José Casañas Levi, acusándolo de “perseguir” a los funcionarios. Cuando el colega Enrique Bacchetta lo contrarió y Carlos Filizzola se metió, ¡desafió a un mano a mano!

| Por Manuel Medina

Bóbeda dijo que Casañas Levi es un “funcionario anómalo por excelencia” que quiere “sangre”. He’i que “nos va a sumariar y nos va a mear por la pierna”, para luego asegurar que “por mi pierna no va a mear porque no le voy a dar chance”.

En medio del escrache al que sometió al abogado, el parlanchín del Unace le bajó “pido que le saque, que le cambie... ombovu camisa lomo por inútil, deficiente”.

Pero como estaba “preocupado” porque no se quede sin pan, Bóbeda pidió que se lo coloque “en archivo va a estar bien... denle el cargo de jefe de limpieza”.

Respuesta

El montón de cosas que dijo Bóbeda hizo que el colorado Bacchetta pierda la paciencia y le empiece a dar con un caño.

“Es de muy mal gusto escuchar las barrabasadas de este ‘mandadero’” he'i de entrada para luego agregar que se “pichó” por lo que dijo. “Por este tipo de desmanes no nos respetan, es un irrespetuoso usted senador, y que sea la última vez que le trata así a una persona que no se pueda defender. Sea tan macho y vaya y dígale en la cara y no utilizando este espacio”, indicó.

Ahí nomás, Bóbeda le retrucó y en medio de los gritos del representante de Frente Guasu, Carlos Filizzola, le dijo: “¿Qué lo que quiere (Bachetta)? ¿Un moquete pytã’i?”. Chéko tres minutos ikatu roaguantá (tres minutos te puedo aguantar)”.

“Mondacracia”

Bóbeda dijo que él fue uno de los artífices de la democracia que se convirtió ndaje en una “mondacracia”.

“Yo soy demócrata” he'i

Una vez que se metió en la pelea el senador de Frante Guasu, Carlos Filizzola, empezó a los gritos a decirle a José Manuel Bóbeda que era un “fascista”. Ahí nomás el de Unace empezó a decirle unas cuantas cosas a su colega.

“He dado mi vida para que usted pueda hablar aquí, comunista”, he’i y se defendió de las acusaciones diciendo “yo no soy fascista, yo soy demócrata”.

Ahí nomás, desde la mesa presidencial dirigida por el flamante mandamás Robert Acevedo se decidió levantar la sesión ante la falta de gente, ya que solo quedaron entre 22 en un momento dado.

De esta manera, una serie de proyectos que debían tratarse en la víspera, como por ejemplo el llamado a interpelación al ministro de Obras Públicas, Ramón Jiménez Gaona, quedaron en el oparei hasta que se sesione de nuevo.

“Masi-ado” nio laló

En medio de todo el guarara que se armó, la última voz que se escuchó fue la de Desirée Masi plagueándose porque sus colegas se mandaron mudar y dejaron la sesión sin el quórum para poder seguir con el orden del día.

En un momento dado, dijo que con este tipo de actitud que tomaron unos cuantos colorados y una partida de liberales, la imagen que queda es la de ser “planilleros de oro”.

Una de las cosas que más cuestionó es que se abandonó la sala sin que haya sido posible interpelar a Jiménez Gaona.

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