
Anoche se produjo el debut de la cuerona compatriota Antonella Materazzi, en el “Bailando por un sueño” Bolivia, donde la semana pasada había hecho lo mismo Marcia Franco. Pero Antonella presentó su baile ya sabiendo que no continuará, pues horas antes del debut renunció ante la producción del programa, y el día de mañana estará rumbeando nuevamente con destino a Paraguay.
En conversación con Crónica, la morocha nos hizo saber el porqué de su renuncia.
– Antonella, ¿es verdad que renunciaste al “Bailando por un sueño” Bolivia?
– Sí, renuncié, tras mi primer y único baile, el jueves (por mañana) me vuelvo a Paraguay.
– ¿Cuál es el motivo por el cual decidiste renunciar?
– Son varios los motivos, entre ellos y el más importante es que mi hija estuvo enfermita y quiero estar con ella cómo sea. Ya está mejor, pero quiero estar a su lado. Prefiero ceder mi lugar a alguien que estará ciento por ciento metida en la competencia.
– ¿Cómo tomaron tu comunicación los productores del programa?
– Todos los productores obviamente supieron entender que antes que nada soy mamá y que ese rol no lo cambiaría por nada.
– ¿Qué les dijiste a tu bailarín y a tu couch?
– Ellos entendieron desde un primer momento, mi couch y mi soñador son personas maravillosas, yo sé que llegarán muy lejos en el certamen, Les dije que estaré alentándolos desde Paraguay, saben que les tomé mucho cariño.
– Ya no compartirás habitación con Marcia Franco.
– Ya no. Ella por suerte es superbuena onda, enseguida se hizo de muy buenos amigos acá en Bolivia, entre ellos muchos famosos, así que, no se quedará solita, aunque siento dejarla, compartimos lindos momentos juntas.
– Desde tu llegada acaparaste los medios faranduleros ¿recibiste muchos piropos de los bolivianos?
– La verdad que sí, pero la mayoría de los bolivianos es bastante tímido, mucho más que los paraguayos, en ese sentido, el paraguayito vuela. Igual, a pesar del corto tiempo que estuve por acá, en el “Baila” aprendí muchas cosas y especialmente, conocí mucha gente buena e hice muy buenos amigos.

