Cynthia Olmedo (33) vive hace 17 años en el lugar. Cuenta que este problema es de larga data y que es la excusa perfecta de los que se candidatan para concejal o intendente para venir a hacer promesas en época de elecciones. “El intendente vino a ver nuestra supuesta calle, porque lo que tenemos aquí no lo podés llamar calle, pero su visita no trajo ninguna mejora hasta hoy” dijo la vecina.
Por su parte, Claudia Flacón (29), que vive hace 6 años allí, contó que el camino es muy transitado por niños que asisten en la escuela, “pero cuando llueve el raudal tranquilamente puede arrastrar a los alumnos, porque viene con mucha fuerza y lleva todo lo que encuentra”.
La señora Olga Medina (55) contó que tiene que pagar para que vengan a tirar escombros en los enormes pozos que deja el raudal. Juana Martinez (43), otra vecina, también reclama al municipio: “Así como pidieron nuestro apoyo para subir al poder, que se pongan las pilas y que vengan a trabajar. Aquí se apeligran por el raudal los niños que quieren estudiar”.
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A las quejas se sumó la de Eugenia Rolón (47), que manifestó que “mediante que me las ingenié y planté frente a mi casa el pasto, el raudal no me llevó todo el frente de mi casa. Ni taxi ya no quiere traernos hasta esta zona porque es imposible que puedan entrar, por miedo a quedar trancado en el arenal que se junta en algunas partes”.
Finalmente, Eleuteria Miranda, quien vive hace 14 años en el barrio, dijo que “promesas olvidadas por años mante hay, siempre vienen cuando quieren votos, luego te olvidan y cuando vas a pedir ayuda brillan por su ausencia y lastimosamente son así”.
No llega el empedrado
“Unas cuadras más adelante del lugar es totalmente otra la historia, porque tienen ya el empedrado, pero nunca llega a nuestra calle. Una vez vino un tractor a raspar la calle y fue peor porque el raudal corre mucho más rápido y al final se empeora. Mi papá debe dejar su auto en la casa del vecino porque no puede traer hasta acá”, manifestó Cynthia Olmedo.
Más de 20 cuadras están mal
En el recorrido que pudo hacer a duras penas el equipo del diario Crónica por el lugar, se pudo constatar que son cerca de 20 cuadras las que se encuentran en pésimo estado. Del lado que si tiene empedrado se puede entrar, pero después hay que dejar el vehículo en un punto determinado y seguir el recorrido a pie. Solo con moto se puede pasar por esa zona. Aparte de los grandes pozos, hay zonas de mucha arena acumulada y la gran cantidad de basura.



