Encabezados por cinco reos, los demás internos causaron destrozos en el penal, específicamente en el pabellón C. Los guardicárceles, al intentar poner fin a todo el sarambi, fueron recibidos a cascotazos por los internos.
Ahí nomás se armó una especie de enfrentamiento entre reclusos y guardias que terminó con cinco heridos, tres guardicárceles y dos reos.
Posteriormente la cosa pudo ser controlada, según los intervinientes, quienes contaron con la ayuda de los bomberos voluntarios para lograr apaciguar el fuego.

