El tema es la casi intransitable calle Padres Unidos, límite entre San Lorenzo y Ñemby, a unos 50 metros de la avenida Pratts Gill, que es un feroz akãrasy tanto para vecinos como para los que intentan circular por ahí. “Los días de lluvia los buses desvían esta zona porque saben que es imposible pasar”, nos comentó Leonida Caballero (60), quien hace 35 años vive en la zona. “Esto cambió hace cuestión de 10 años, las calles sí eran reparadas y cuidadas. Hoy en día está prácticamente abandonado todo”.

Arsenia Rodríguez (50) nos dijo por su parte que no pueden vivir tranquilos por la inseguridad. “Convirtieron mi cuadra en un basurero, no podemos disfrutar del verano por el olor de las basuras” y a eso le sumas la cantidad de asaltos y los ladrones se esconden en el yuyal. La otra vez le roban a mi cliente su moto aquí frente a mi casa, estoy perdiendo dinero porque la gente tiene miedo de venir a mi casa”, dijo preocupada, ya que ella tiene un taller de costura.
“Reclamás en San Lorenzo y te envían a Ñemby y así nos tienen, por eso recurrimos al diario para ver si no tienen vergüenza nuestras autoridades municipales”, reclamo finalmente Arsenia Rodríguez.

