“Mi marido ahí me dijo ‘corré’”. Corrimos hacia la única puerta que había, escuchamos de todo. En eso vino una avalancha de persona que intentaba salir. Ahí me caí y muchísima gente encima de mí. En ese lapso le perdí a mi marido y se me pasó la vida por la cabeza y pensé en mis dos hijos”, contó una de las víctimas que sobrevivieron al terrorífico incendio de hace 12 años.
PASÓ SOBRE LOS CUERPOS
Ella, cuando ya estaba prácticamente desmayada sintió gotas de agua por el rostro que la hicieron despertar para seguir luchando por su vida. En eso se levanta sacando los cuerpos que tenía encima de ella y ve a lo lejos una persona que le tiende la mano.
“En ese momento veo una luz, alguien que me pasa la mano, era una mujer. Con ella salimos caminando y pisando los cuerpos de las personas. Afuera ya estaba un bombero al lado de una cascada de cuerpos, él nos subió a la carrocería de la patrullera y luego de unos minutos la mujer a mi lado dijo que su bebé de tres meses se había perdido”, contaba Liz recordando aquel 1 de agosto.
SIN HERIDAS FÍSICAS
Torres no sufrió ningún tipo de quemaduras; en cambio su marido sí, tanto en el rostro como en la rodilla y las manos, por ello tuvo que ser injertado; a pesar que la cicatriz del recuerdo, aun sigue intacta.
Ayer se cumplieron 12 años de aquel terrible domingo de agosto cuando se perdieron la vida casi 400 personas que quedaron atrapadas sin poder salir del supermercado Ycuá Bolaños. Esto pasó, ya que las puertas fueron cerradas.
VECINOS
Liz contó que en su cuadra murieron 16 vecinos y que ella con su marido fueron salvados.

