Y razón tuvo el experimentado entrenador. El “Kelito” fue un colador, porque en un lapso no mayor a diez minutos, y en el primer tiempo, recibió 4 estocadas que lo fulminaron rápidamente.
El Albiverde hizo parecer a un equipo amateur a River Plate, que regaló los primeros goles.
El primer obsequio fue de Richard Cabrera, que no despejó una pelota y Juan Núñez la mandó adentro.
Segundos después, un penal (dudoso de Ciz) sobre Franco, que Fabio Escobar transformó en el segundo. Irala y Pérez, en dos minutos sellaron el 4-0.
El descuento en el segundo tiempo de Gustavo Cristaldo fue simplemente para maquillar el endeble andar riverista porque Arnaldo Zárate redondeó la goleada.


