El hecho se registró entre las calles 38 Proyectada y Cantalupi de la capital. Las voraces llamas rápidamente se fueron propagando hasta que el incendio se volvió incontrolable. Al menos 18 compañías de Bomberos Voluntarios llegaron hasta el lugar para sofocarlas, mientras vecinos de la zona y trabajadores aportaban su granito de arena acarreando agua para luchar contra las llamas.
Una emotiva y conmovedora imagen tomada por el reportero Josías Escobar, del SNT, no tardó en dar la vuelta al país, donde un pequeño de unos cuatro años, balde en mano, intentaba salvar sus pertenencias.
La tarea se vio complicada debido a que el sitio es de difícil acceso y la boca hidrante más cercana se encontraba a unos 3 kilómetros.

