Trabaja hace más de 30 años como taxista en la Parada N.º 2 de Luque, que está pegadita al cementerio de la ciudad del “Kure” y dijo que fue testigo de hechos que de repente escapan de los parámetros que son considerados normales.
“A muchos compañeros y a mí ya nos pasaron cosas raras estando acá en la parada” contó, además de recordar un caso que a todos los que le rodeaban dejó con los pelos de punta.
“En la noche, a eso de la 1 de la mañana frenó frente al cementerio un colectivo de la línea 30 que venía con las puertas abiertas. Del bus se bajó una hermosa mujer vestida de blanco...”, un suspiro corta el relato y luego sigue. “Bueno, creemos que fue una dama. Todos le piropeamos a modo de juego. Pero la misma cruzó la calle y de una saltó la muralla del cementerio. ¡Le piropeamos y entró ‘volando’ al cementerio!” dijo.
“Todos nos quedamos asustados, miramos hacia el camposanto, pero ya no estaba. Ahí salimos corriendo todos. Arrancamos nuestros vehículos y nos fuimos”, agregó.
“Nunca supimos qué fue. Muchos dijeron, porque también estaban el panchero de la esquina y otra gente, que se trataba de un alma en pena o algún otro ser, pero no sé qué fue” tiró.
“Salí corriendo”
Don Andrés Arzamendia trabaja hace más de 10 años en la citada parada. El karai contó que también fue testigo de un extraño suceso que lo dejó con los pelos de punta por el susto que se llevó. “A lo mejor es porque estamos pegados al cementerio y de ahí sería que nacen todas estas cosas extrañas” arrancó.
“Te cuento lo que me pasó. Estaba acostado en el banco dentro de la casilla de la parada, viendo tele, esperando a algún pasajero. Era de noche. De pronto siento que alguien me tocó las piernas y cada vez lo hacía más fuerte” comenzó diciendo.
“Pensé que era el gato, pero el animal no estaba. Me levanté y cuando me di vuelta alguien me agarró de la cintura en la parte de atrás. No había nadie en el lugar, estaba solo. No sé qué pudo haber sido, no había nadie ahí. ¿Habrá sido ese extraño ser del micro?, no sé. A lo mejor fue algún espíritu o algo por el estilo, pero no vi nada, solo sentí que me tocó. Salí corriendo cuando alguien que no estaba me tocó” he’i.
En cualquier horario
Los taxistas dijeron que a cualquier hora escuchan golpes que son rarófilos.
Más de 4 mil
Son los cuerpos que reposan en el cementerio luqueño enterrados bajo el suelo, según datos recibidos.
Vieja creencia
A las 12 del mediodía no hay que permanecer en el camposanto porque a esa hora las almas custodian el lugar ndaje.
“Chespiritos”
Al parecer, el camposanto no solo es visitado por personas que van a ver a un ser querido que descansa en paz en el sitio. Vecinos de la zona dijeron que por las noches muchos extraños ingresan al lugar para hacer de las suyas supuestamente.
“Cada tanto entran a fumar, tomar y luego se escapan. Son a los que se llaman “chespiritos”. Vemos todos cuando saltan la muralla e ingresan” dijo doña Clara Gutiérrez, lugareña.
Avei no se descarta que muchos de estos jóvenes entran para hacer cosas como ritos umía, pero esto no pudieron confirmar.

