San Pedro. Ante el temor que reina en la zona del secuestro del joven colono Franz Wieber, los colonos de la colonia La Yeya dejaron de trabajar por miedo a los secuestros, lo que afecta a su vez a campesinos del asentamiento Ko’ê Pyahu, que dependen netamente de los menonitas para poder sobrevivir.
Por esta situación, tanto campesinos como colonos se reunieron ayer en el asentamiento del distrito de Santa Rosa del Aguaray, San Pedro, para pedir a los secuestradores del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) que les dejen trabajar en paz, a la par de reclamar al Estado más presencia en el lugar. El asentamiento en cuestión cuenta con 1.046 hectáreas con más de 70 familias asentadas en el lugar desde hace aproximadamente 22 años.
También denunciaron que no tienen puesto de salud y cuando se enferman tienen que salir en moto o con la ayuda de los colonos hasta el Hospital General de San Pedro, a unos 70 kilómetros de camino en pésimo estado. El puesto policial más cercano queda a unos 20 km.
“Ya no vivimos tranquilos después de este secuestro del colono menonita y les pido como pobre que soy a los secuestradores que no les perjudiquen más a estos colonos, porque si ellos se van moriremos de hambre”, afirmó Juan M. Gómez, poblador del asentamiento.
Abrahán Fehr
Hoy se cumple un año del secuestro del colono menonita Abrahán Fehr, quien se encuentra en poder del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). El hombre había sido llevado por miembros del grupo criminal el 8 de agosto del 2015, cuando estaba trabajando en su chacra en la colonia Manitova, del distrito de Tacuatí, departamento de San Pedro.
Pese a la presencia de la FTC, semanas atrás se produjo un nuevo secuestro del EPP en la zona.

