Gracias a Dios a la criatura no se le ocurrió tocar el artefacto, que le pareció extraño, por lo que fue a llamar a su mamá, quien -sorprendida por ver el explosivo- enseguida se comunicó con las autoridades de la zona, que apúrope se apersonaron en el lugar para constatar de que realmente se trataba de un explosivo de guerra.
Hasta el momento se desconocen las circunstancias en que este peligroso artefacto llegó al lugar, por lo que fue retirado con mucho cuidado de la zona en donde los peques se encontraban jugando.

