Luego de que Domínguez fuera supuestamente “liberado”, se comenzaron a conocer otros pormenores del caso.
En un primer momento se decía que no había ninguna denuncia de familiares, lo que enrarecía el ambiente; sin embargo, todo terminó siendo una joda para los intervinientes, porque, había sido, el que fue denunciado como víctima está metido hasta el cuello con el tema de la macoña y en el momento de su “rapto” estaba custodiando una tonelada de marihuana a unos kilómetros de su casa, según había confirmado su propia pareja, de nombre Graciela Brizuela, de 29 años.
Otro dato es que no se supo el propietario de la droga, ya que aparentemente Ignacio estaba solo como custodio.
Tras el llamativo caso toda la cúpula policial se dirigió hasta la zona para indagar lo que realmente pasó; sin embargo, el tiempo que se perdió buscando pistas sobre los supuestos raptores solo sirvió para hallar y arrestar al que comenzó como una víctima. Ignacio Domínguez quedó detenido junto con Antonio López, este último, según la media naranja del “raptado”, era la única persona que sabía sobre la ubicación de la macoña.
Dudas del rapto
La Fiscalía comenzó a investigar los detalles y ya tuvo ciertas dudas sobre la veracidad del supuesto rapto desde un principio.
¿Narcotráfico?
La Poli no descartaba la posibilidad. Presumían que el trasfondo final del tema era la desaparición de un cargamento de macoña.
Sin heridas
La víctima del supuesto rapto apareció sin rastros de haber sido golpeado ni dañado, pero enseguida fue detenido por los polis.

