Sin embargo, el “emblemático” caso se dio en un escenario poco común, por decirlo de algún modo, ya que la vivienda en la cual, según los intervinientes, se dedicaba al ilícito, se encuentra ubicada, pegada, sí; ¡pegada! al patio de la comisaría local.
Los antidrogas llegaron hasta el inquilinato ubicado en el barrio Loma Pytã de la capital, donde pillaron al hombre con 73 dosis de la droga, 3 armas blancas y dinero en efectivo, tras varias denuncias de vecinos quienes aseguraron que el sitio es un “aguantadero” no solo de drogas, sino que la zona se encuentra a merced de los adictos. Como pan de cada día se dan los hechos de hurto denunciaron.
El allanamiento se encontró a cargo del fiscal Carlos Alcaraz, quien dispuso la aprehensión del karai “Mariscal”, quien fue trasladado hasta la base de la Senad.
ATRÁS
El sitio está pegadito al patio trasero de la Comisaría 22.ª Metro.
Chusmeaba todo he’i
El detenido he’i que labura como informante para el jefe de la Comisaría 22.ª Metro jurisdiccional.
Comisario no atendió
Intentamos comunicarnos vía telefónica con el jefe de la dependencia policial, pero no respondió.

