Allí se encontró con una terrible escena: una pequeña de apenas cuatro años intentaba calmar los gritos de su hermanita de seis meses, acompañada de su otra hermanita de tres años. Con el corazón partido en mil pedazos, consultó a las peques dónde se encontraban sus padres, a lo que la misma respondió que la madre había salido hacía ya un rato.
El largo patio de una casa abandonada y casi en ruinas recorrió hasta la pequeña piecita que despedía un olor algo nauseabundo, donde encontró a otras dos retoñas de dos años y ocho perritos que correteaban y saltaban de aquí para allá.
Con una mezcla extraña de sensaciones de todo tipo que le golpearon en el momento, oyó a una de las cinco niñas pedir algo para llevar a la boca, ya que su madre había ido a buscar la cena pero aún no regresaba. Ahí mismo, Óscar y sus acompañantes tomaron a las pequeñas, las asearon y les dieron que llevar a la boca alguito para saciar el hambre.
Fiscal no imputará a padres, la perrada ya quiere ayudar
Como anillo al dedo, agentes de la Subcomisaría 13.ª Central justo se encontraban realizando patrulla por el lugar y se detuvieron ante la llamada del joven e intervinieron en el hecho.
Por su parte, el fiscal interviniente, Hugo Pérez, señaló que no presentará imputación, ya que la mujer de 20 años le dijo que salió a buscar comida, “viven en extrema pobreza, es el problema” dijo. Óscar añadió que personas de todos lados ya están colaborando y hasta haciendo grupos de whatsapp para ayudar a la familia.

