Los “diferenciados” de la escuela de fútbol 25 de Mayo de Capiatá ganaron 3 a 2 al equipo de la selección juvenil de Altos en un desafío donde al margen de los resultados, ganaron amigos más que rivales.
Practicar un deporte de equipo enseña a ganar sin prepotencia y aceptar las derrotas, refuerza también los lazos de solidaridad entre los componentes. Además ayudan a los chicos a entender la importancia de las normas.

