Luego de esta publicación, maquinaria pesada entró a trabajar desde tempranito el domingo. Varias camionadas de tierra fueron arrojadas en la calle Felipe López.
Sin embargo, más allá de la nivelada que se le dio, no se apisonó, y con la lluvia de ayer, se convirtió en una verdadera pista de rally he’i los vecinos. Las ruedas se hunden en el barro en el tramo final de 5 metros que se conecta con la asfaltada.

