Estuvieron presentes los pequeñitos del barrio, principalmente los de escasos recursos. Los niños jugaron, rieron, saltaron y regresaron a sus hogares con la panza “llena”.
“Es una actividad que estamos tratando de realizar todos los años como comedor. Tuvimos la presencia de muchos niños de todas las edades. Se alegraron mucho” dijo Ester Bazán, encargada del comedor.

