Sin que nadie pille, lo asesinan en su casa

MARIANO ROQUE ALONSO. La radio a todo dar, las puertas abiertas sin rastro alguno de haber sido forzadas y el cuerpo de Osvaldo Maldonado Miranda tendido en el suelo en medio de un charco de sangre fue el escenario con el que se encontró doña Guillermina Ferreira Martínez, su esposa, a la llegada a vivienda ubicada en el barrio Arecayá, en la tarde del miércoles. El cuerpo presentaba al menos cinco impactos de bala.

| Por Manuel Medina
EN SU CASA. La doña llegó a la vivienda y encontró a su media naranja sin vida.

Como cualquier otro día, Osvaldo había retirado a los retoños de la escuela al mediodía, pero a diferencia de otros días, decidió dejarlos en casa de la abuela y dirigirse a su domicilio, donde ni siquiera imaginó que lo esperaba la muerte. Investigadores tienen la leve sospecha que el hombre conocía a sus atacantes, o al menos los habría recibido en la casa. El finado contaba con antecedente por apropiación. En la vivienda no se registró faltante de pertenencia alguna.

Últimas noticias