El resultado de la investigación de este caso que conmocionó a Florida está resumido en un sumario de seis páginas.
Lane Thomas Graves, de dos años, murió el 14 de junio por “traumatismo craneoencefálico y ahogamiento”, tras haber sido arrastrado por un cocodrilo hasta una laguna, cuando estaba jugando en la orilla.
Shawna Giacomini dijo que poco antes del ataque sus dos hijas vieron un caimán en la orilla.

