El Danzarín comenzó con todo y logró marcar el único tanto del partido a través de Yonathan Samaniego, que se tuvo fe, no dio por perdida una pelota en la salida del cuadro peruano y logró su tanto, ayudado por el desvío de un defensor, que engañó por arriba al arquero Pinto, que estaba saliendo para achicar.
El cuadro de Sanguinetti había logrado lo más difícil e incluso arañaba la posibilidad del segundo tanto, con un cabezazo de Isaac Díaz. La pelotea pegó en el travesaño y caprichosamente cayó sobre la línea de gol, evitando que Sol logre una diferencia mayor.
SIN CONTINUIDAD
A partir de ahí, la intensidad del juego del equipo cayó, como ocurrió minutos antes con el semiapagón que sufrió el estadio, retrasando el inicio del chute.
El “Pinti” estuvo desconectado en ataque y el mediocampo no parecía ofrecer garantías a la hora de generar fútbol, lo que evitó que ese juego fluido que mostró en otros partidos no aparezca.
Lo importante es que ganó ante un rival que tampoco es la gran cosa, aunque de local será más peligroso.

