- CUNA. Llévalo cuando esté adormilado, no totalmente dormido
Esto no es fácil, especialmente para mamás que están dando el pecho, pero si consigues encontrar la manera obtendrás mucho del descanso que necesitas. Intenta no mirar a tu bebé a los ojos porque se estimulan muy fácilmente. Una mirada tuya amorosa puede hacer que pasen de estar cansados a estar en plena forma más deprisa.
Cuanta más interacción haya entre tú y tu bebé durante la noche, más motivación tendrá para despertarse. Si tienes que entrar en el área donde está durmiendo tu bebé por la noche, no mantengas su mirada, hables o le cantes tu canción favorita.
Mantén tu mirada en su barriguita y acaríciale la espalda con suavidad y una voz dulce y tranquila. La oscuridad hace que el cerebro libere melatonina, una hormona clave para conciliar el sueño.
REGLAS DE ORO
Día y noche
Ayúdale a reconocer la diferencia. Durante el día, deja que entre mucho sol en la casa.
Cambio de pañales
Resiste el impulso de cambiar a tu bebé cada vez que se despierte, porque harás que se despierte más.
Rutina corta
Si tu hijo se resiste a irse a la cama, mantente enfocada en el sueño y no dejes que tu hijo dirija el show.
