Sin embargo, los delincuentes sin ganas de perder la “batalla” emprendieron una persecución y en un momento dado empezaron a abrir fuego contra el vehículo de la doña, quien al sentir que su vida corría peligro, arrojó la cartera donde llevaba unos dos palos recién efectivizados por la ventana. Los delincuentes se alzaron con el botín y rajaron raudamente.
Doña corrió de ladrones ¡pero igual le robaron!
Doña Grizzie Mostafa Kronaweter salió de un banco ubicado sobre avenida 5ª y Tacuarí, del Barrio Obrero de la capital. Al alcanzar Antequera y 3ª fue interceptada por dos fulanos a bordo de una moto, quienes exigieron que detenga la marcha. Lejos de obedecer, le metió pata al acelerador.

