Muchos consideran conservadoras, autoritarias y discriminadoras sus declaraciones. Aguer ya había criticado el “petting” (tocarse en público), los métodos anticonceptivos y la adopción de niños por parte de matrimonios igualitarios.
Cuando los periodistas le preguntaron cómo había llevado su vida de célibe, Aguer contestó que “para elegir el celibato a uno le tienen que gustar las mujeres, y por momentos me ha costado, pero con la gracia de Dios lo he llevado adelante, con todo garbo, no lo hice porque tuviera algún tabú, sino para entregarme plenamente a Dios”.
PRESERVATIVOS
Aguer había criticado la entrega masiva de preservativos en la Villa Olímpica durante los Juegos de Río y los métodos anticonceptivos en general.
CAMBIOS DE NOVIOS
En un encendido editorial criticó a las “señoritas” que cambian de “novio” cinco o seis veces al año, a “la cultura fornicaria” y a las “familias ensambladas”.

