- CANSADOS. Ya hartos de reclamar al municipio luqueño, vecinos recurren al Diario Crónica para ver si hacen caso al reclamo
LUQUE. La ciudad de la filigrana, alpacas y guitarras, en algunos sectores parece haber recibido un feroz ataque con misiles por los tremendos cráteres que se forman y algunos de ellos ya parecen piscinas o lagos artificiales en plena calle.
La castigada calle se llama Gral. Brítez Borges y su intersección con Lorenzo Zeballos, del barrio Laurelty, el sitio es una zona baja y los días de lluvia debes de sacarte la idea de circular por el lugar, por dos grandes razones. Uno, los poderosos y caudalosos raudales y dos, los gigantes baches que con el raudal se convierte en toda una odisea automovilística tratar de desviar. “Es como una especie de juego de desviar los pozos y el que gana sale entero con su auto de lo contrario eperdepaité y te traga un pozo”, dijeron los vecinos.
Reclamo vecinal
Magín Diarte (56), vecino del lugar, denunció que no existe perdón si es que entras en un pozo, te quedas atascado cuando llueve esto no parece una calle. “Parece un río, en canoa mante vas a poder movilizarte del raudal que viene de las zonas altas y todo se viene a juntar en este lugar”, señaló.

Agustina Muñoz (62) contó que la doble avenida es muy transitada, entra una sola línea de transporte por el barrio, que es un interno, si te quedas sin bus debes de caminar unos 700 mts para salir a la ruta principal. “Si tenés suerte los motochorros no te dejan sin ropa, antes la línea 12 entraba por aquí y era nuestra única manera de ir al centro de manera directa, pero por la terrible condición en la que está la calle dejaron de pasar por aquí”, sostuvo. Agregó que la gente camina y son víctimas de asaltos o de los altos costos de taxis para salir del barrio con calles en pésimas condiciones.
Quedó parada la obra
En esta doble avenida se estaba realizando el trabajo de asfaltado, pero llamativamente quedo en el “oparei” faltando unos 500 mts más arriba de la zona más horrible, y la fina carpeta asfáltica que se había colocado, hace años ya desapareció.
En algunos tramos los vehículos deben ingresar de contramano porque los enormes pozos ya se comieron la calle, lo cual representa otro peligro.

