El mismo ya se encuentra con un 60% de avance. Básicamente, lo que se hace es introducir modificaciones para que el horno pueda utilizar combustibles tales como el carbón vegetal o coque de petróleo, residuos forestales, incluso, chip de cubiertas, entre otros.
Actualmente, el horno de clínker funciona con el combustible fueloil, el cual tiene un precio muy elevado en el mercado local. Con el cambio de alimentación se podrá ahorrar cerca de 20 millones de dólares al año.
Según datos brindados por la propia INC se estima que el precio del cemento bajará un 15% una vez que toda la obra sea terminada.

