Hallan “interruptor” para regular el trago

EE. UU. Una serie de experimentos con ratones de laboratorio ha permitido a un científico estadounidense detectar en el sistema nervioso de los pequeños mamíferos una zona responsable de la regulación del consumo de alcohol. Inyectando en esta zona un fármaco se lograba inhibir en ellos el deseo de seguir bebiendo cuando habían alcanzado el estado de embriaguez ligera.

| Por Manuel Medina
PRUEBA. Los científicos creen que la droga puede ser aplicable a personas, ya que funcionó en ratones.

Según el artículo del profesor de Neurociencia David Rossi, de la Universidad Estatal de Washington, lo que se consiguió que unos pararan después de tomar un análogo de dos copas, porque “conocen sus límites”. Es que al tomar esta dosis ya no podían guardar el equilibrio sobre un cilindro rotatorio.

Su sensación de comodidad tenía que ver con el funcionamiento de las células granulosas del cerebelo, dedujo Rossi. El propio alcohol suprimía en ellos la sensibilidad de unos receptores especiales, conocidos como GABA-A. Al restablecer la sensibilidad, se podría cambiar el comportamiento: esta fue la hipótesis de la segunda parte de la investigación.

SOMNÍFERO

La sustancia se trata de un alcaloide presente en varias setas venenosas, conocido también como “Gaboxadol”, que había sido probado como somnífero.

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