- VIOLENCIA. “Se comprobó que fue muy violenta la forma en que actuaron. El Tribunal entendió que ellos procedieron con desprecio absoluto a la vida”
En la tarde del 12 de abril de 2014, Enrique Marecos iba al mando de su motocicleta negra acompañado de Julio Aponte, en la ciudad de Luque. Al llegar a las inmediaciones de la casa de Camila Cabriza, Julio descendió de la moto con arma de fuego en mano y apuntó a la joven, quien se disponía a ingresar a su vivienda.
La intención de Aponte era quedarse con la cartera de Camila. Como ella resistió, se produjo un forcejeo entre ambos, momento en que Julio la golpeó en el rostro y luego le disparó. Todo quedó grabado en una cámara de circuito cerrado.
Por el brutal ataque, Camila quedó internada en terapia intensiva por varios días con una bala en el cerebro, que no puede ser extraída y con la que tiene que vivir apeligrando su existencia.
Ayer, a poco más de dos años de aquel violento episodio, un Tribunal de Sentencia encontró culpables a los acusados quienes reconocieron su autoría y condenó a 20 años de prisión a Julio Aponte, el que disparó a Camila, quien a sus 21 años cuenta con 9 antecedentes, y a 10 años de cárcel a Enrique Marecos, quien manejaba la moto que también tiene antecedentes penales.
La abogada de Camila, la doctora Sara Parquet, dijo que “estamos conformes con la pena, ya hacía falta una condena ejemplar. Se comprobó que fue muy violenta la forma en que actuaron. El Tribunal entendió que ellos procedieron con desprecio absoluto a la vida”.
Condena
10 y 20 años de encierro deberán pasar los dos acusados del ataque a Camila.
“No me convenció el pedido de disculpas”, dice abogada
Ayer, durante el juicio el principal acusado, Julio Aponte, mostró una carta en que le pedía perdón a Camila y le decía a la joven, entre otras cosas, “quiero pedirte perdón en persona por lo que te hice, pero no se puede, yo robaba por necesidad, tengo una abuelita enferma”.
Al respecto, la abogada de la familia mencionó “personalmente no creo en su arrepentimiento ante la inminencia de una condena”.
Bala en el cerebro
Camila Cabriza lleva aún en el cerebro la bala que recibió en el 2014, la cual sigue apeligrando su vida. Su recuperación fue un milagro, aseguraron.
Formó una familia
Luego de su recuperación, la joven luqueña formó una familia. Poco tiempo después de aquel ataque quedó embarazada y tiene una beba de un año.

