“Los buenos se van rápido”

| Por Manuel Medina
DESPEDIDA. Mucha gente se acercó a dar el último adiós al militar Pedro Rodrigo, asesinado por unos desconocidos.
  • CON DOLOR. Pedro Riveros, el joven militar asesinado, fue sepultado ayer. Quería casarse el año que viene

“Era una buena persona, cómo le pudieron hacer esto. No se merecía”, se le escuchaba decir a una doña segundo antes de dar el pésame a la familia del sargento 1.º Pedro Rodrigo Riveros Rojas (28), quien fue encontrado muerto en la mañana del miércoles en Caaguazú.

“Los buenos se van rápido”, le contestó César, hermano mayor de Pedro Rodrigo. Todos los que estaban en el velorio en la casa del militar, ubicada en la ciudad de Altos, departamento de Cordillera, coincidían con lo mismo. “Él no tomaba, no fumaba, era un ejemplo para todos.

Sus amigos hasta le pedían consejos”, comentó César mientras dejaba caer una lágrima. Pero aparte de ser el ejemplo del barrio, Pedro Rodrigo guarda una pequeña historia.  Estaba de novio con Liz Ferreira, hace 4 años. Fue con la última con quien habló y mensajeó antes que pase lo peor.

“Él soñaba con casarse, formar una familia y tener muchos hijos. Y quería volver a estudiar, capacitarse cada vez más. Siempre hablaba de ese tema. Lo último que me dijo fue eso”, comentó uno de sus camaradas, Derlis Ramírez.

La mamá del militar recibe el consuelo de uno de los camaradas de su hijo. (CRÉDITO: ANGÉLICA GIMÉNEZ)

Por su parte, Nicolás, hermano de Pedro Rodrigo, dijo que “su sueño era casarse y formar una hermosa familia. Tenía planes de casamiento para el año que viene. Pero unos criminales apagaron su vida”, dijo.

El sargento Pedro Rodrigo Riveros fue encontrado tirado en medio de una plantación de trigo. Hace un mes había sido asignado a la custodia del BNF en Campo 9, luego de haber servido en la Fuerza de Tarea Conjunta.

4 AÑOS

De noviazgo tenía Pedro Rodrigo con Liz Ferreira. Juntos tenían planes de casarse en breve.

“Se llevaron a mi bebé”

2-foto 1-cro
https://www.cronica.com.py/wp-content/uploads/2016/09/2-foto-1-cro-3.jpg

Doña Justina Rojas, mamá del milico asesinado, no se separó un segundo del lado del cajón. “Se llevaron a mi bebé. Él que era tan bueno. Esperamos que se haga justicia”, se le escuchaba decir.

Por su parte, Nélida Riveros, otra de las hermanas, pidió a las autoridades que se limpie el nombre de su hermano por los dichos que lo involucran con las ventas de armas.

“Es mentira lo que se dice de él”

En el velorio estuvieron presentes varios camaradas de Pedro Rodrigo. Todos se mostraron molestos con los dichos que supuestamente este se dedicaba a la venta de armas y que quería vender los dos fusiles que tenía consigo. “No sabemos de dónde salió eso, pero es mentira. Él no iba a poner su carrera en peligro por una estupidez” comentó Omar Villalba, camarada de Pedro.

“Era muy alegre, divertido, siempre estaba haciendo chiste. La verdad que nos duele lo que se dice por él porque era un ejemplo para todos” dijo Hugo Ayala, otro de sus camaradas.

Últimas noticias