Explicó que hubo un caso de bullying hacia ella, que en principio se quiso negar. “Es muy duro todavía para ella ser mamá, aun siendo una niña y más todavía en la sociedad en la que vivimos” dijo la abogada.
Comentó que hay una red solidaria de personas que están en el tema de la protección de derechos que cada vez que hace falta proveen pañales, leche, medicamentos y hasta tratamiento psicológico. “Ellos están siempre pendientes de cualquier necesidad”. Pero es en la propia comunidad donde está la mayor presión. “Pueblo chico, infierno grande, es un reflejo de la sociedad y Mainumby tiene que lidiar con eso”, contó la abogada.
Comentó que la beba cumplió un año y dejó de mamar. Entonces, ahora Mainumby vuelve a hacer todo lo que una niña normal. “Su mejor amiga de la escuela le había dicho que le quiere mucho, pero lastimosamente le iba a dejar de hablar un tiempo porque veía los problemas que estaba pasando”, agregó.
OPAREI
La abogada Torales dijo que esperan que el caso no quede en el oparei.
SUBSIDIO
No recibe. La abogada comentó que Mainumby dejó de recibir el subsidio de Tekoporã, que le prometieron que recibiría.
NO ALCANZA
La madre de Mainumby trabaja medio tiempo pero no le alcanza, aunque hay gente solidaria que le ayuda.

