Quedará talvez como aspecto positivo la gran entrega de los jugadores, que dieron todo y que fue reconocido por su hinchada, que dedicó cánticos de aliento a los jugadores tras la batalla en el “Chiquero”.

MALDITO 3-0
Si Luqueño quedó eliminado es porque hizo mal los deberes en su periplo por tierras colombianas. Aun así, hay que hablar del partido y el Auriazul lo jugó realmente bien. Talvez le faltó un poco más de serenidad para cerrar mejor algunas jugadas que bien pudieron haberle dado esos ansiados goles consagratorios.
Logró su primer tanto luego de un dudoso penal de Mosquera, que Marín, la mejor figura de Luqueño y del partido, no perdonó.
La motivación ya era distinta y gracias al empuje de sus hombres llegó el segundo de Derlis Alegre antes del cierre de la primera etapa, que invitaba a soñar. Pero en el complemento no hubo caso. Lo buscó de todas las formas, se expuso al algún gol de la visita también, y se quedó afuera. Una pena.

