Las paredes y pasillos del viejo edificio ubicado sobre la avenida Venezuela de la capital guardan tantas historias que uno jamás se las podría imaginar. Y quizá para algunos pacientes, los años han pasado tan fugaces como aquella última visita que añares atrás recibieron por última vez.
Actualmente, el Neurosiquiátrico alberga unas 265 personas, de las cuales alrededor 185 residen en el sitio. Entre ellas, 175 tienen de “familia” a los médicos y enfermeros del lugar.
El doctor Víctor Adorno, capo médico del sitio, en nuestra visita al recinto de los “olvidados” dijo que la mayoría de ellos, ya de avanzada edad y con muchos años internados allí, se han convertido en el paisaje que pinta el edificio, único en nuestro país que recibe personas de toda la extensión de nuestra tierra guaraní.
“Hay pacientes que tienen más de 30 años en el lugar, que ingresaron bastante jóvenes, pero después los familiares mueren, o ya no hay más contacto con ellos porque son abandonados”, señaló el doctor Adorno.
“El régimen de visita es casi nulo en los pacientes crónicos, no así en los agudos, quienes cuentan con buen acompañamiento de sus familiares, quienes preocupados por la situación que les aqueja están en todo momento con ellos”, contó.
Expresó que con los abandonados en cada celebración o fiesta, realizan actividades para que sientan por lo menos la calidez de los profesionales.
Depresión afecta a las mujeres
El doctor Adorno dijo que en consultorio, los cuadros depresivos, de ansiedad, problemas de pareja y estrés abundan y afectan en mayor medida a las mujeres, quienes acuden al sitio para tratamientos.
“Generalmente tenemos más varones internados, los casos graves van de la mano con el sexo masculino, pero en los consultorios, el porcentaje femenino es altísimo”, contó.
En verano llueven internados, y esto sería aparentemente, según explicó, por los factores estresantes de fin de año o el consumo de alcohol. “Cuando un nuevo paciente ingresa se interviene con el departamento de psicología y trabajo social, tratamos de educarles a los familiares para que sepan detectar las señales de alarma y acudan inmediatamente”, señaló.

