Y es que aunque parezca una cosa de locos, Wang Sicong tiene 28 años y es considerado a su vez uno de los hombres de negocios menores de 30 más exitosos del país asiático. Estudió filosofía en Londres y es dueño de una firma de inversiones.
Aburrido, se ve que no sabe qué hacer con la plata y decidió invertirla en su cachorro, quien aunque no sabe mensajear por WhatsApp, al menos sabe cómo mostrarlo en las redes.

