“Era barrabrava de Cerro Porteño. Todavía no sabemos nada de su paradero”, comentó por su parte la fiscala Noelia Naumann.
Según datos que maneja la policía, Pablo Júnior fue hasta su casa en la tarde del lunes y esperó que su padre, Pablo Valdovinos (49), llegue del trabajo y en medio de una discusión sacó un arma con la que disparó. El don recibió tres balazos, dos con orificios de salida y uno que quedó dentro del cuerpo y que, según la fiscala, le causó la muerte.
Aparentemente, “Pablito” sería adicto y ya habría intentado suicidarse en dos ocasiones, primeramente con un puñal que se clavó en el estómago y luego disparándose en la cabeza. Milagrosamente, en ambas ocasiones se salvó de “viajar” al más allá.

