Los pocos datos conocidos sobre lo sucedido hasta ahora han trascendido a pocos días de la celebración en Salt Lake City de un congreso de la Sociedad Estadounidense de Medicina.
Según los críticos, el procedimiento es equivalente a la modificación genética de seres humanos o incluso a “jugar a ser Dios”, informa el diario británico “The Independent”.
El respectivo informe de New Scientist detalla que el bebé, Abrahim Hassan, que tiene ahora cinco meses, nació de padres jordanos y el trabajo fue realizado por un equipo de expertos de EE. UU.

