Acosta negó rotundamente que haya ordenado el asesinato y alega que incluso presentó una demanda por difamación y calumnia contra el periodista el mismo año en que ocurrió el crimen. “Si yo iba mandar a matarlo, por qué recurriría a la Justicia” expresó.
El exintendente confirmó que solía usar los teléfonos de sus choferes. Cuando perdía sus celulares recurría a los aparatos del personal, detalló.
“Neneco” dijo desconocer quién habría dado la orden del asesinato y argumentó que el periodista extorsionaba a mucha gente.

