Aparentemente, los mismos tenían pleno conocimiento del valor de este “botín” en el mercado, donde rondaría los 6 millones de guaraníes por kilo. O sea, que lo robado ascendería a unos 300 millones de guaracas.
Para colmo, los asaltantes “mataron dos pájaros de un tiro”, ya que al momento del asalto se encontraba un hombre que pretendía vender un lote de 14 kilos de cabellos que también ¡se llevaron! Por si todo esto fuera poco, pa’l fin de semana se alzaron con 30 mil verdes en efectivo.
Las víctimas fueron doña Luisa Berijhó y Arnaldo Brítez Varela, quienes se encontraban en el local cerrando trato en la compra-venta que tenían planeada, cuando los tres fulanos ingresaron simulando ser clientes.
A punta de armas de fuego obligaron a los presentes a entregar todo el cabello. Claro, excepto lo que cada uno llevaba en la cabeza. Las víctimas presumen que los autores tenían pleno conocimiento del movimiento del local y de ellos.
¿Poli, metido en asalto?
Las víctimas sindicaron a un poli con antecedentes por un hecho similar, como uno de los presuntos autores.
Compran hasta ¡con piojo y todo había sido!
Dino Gallitelli, un capo en el mundo estilista, mencionó que es bastante común el tráfico de cabello, asegurando que al menos el 80% de lo que se compra va a parar a tierras curepí o rapai. Un dato bastante jocoso es que pocos son los requisitos para la venta, la más excluyente es el cabello medio enrulado, pero compran hasta pelo con ¡piojo! Sí, así mismo. Dino comentó que este hecho ni siquiera reduce el precio del pelo.

