Desde hace alrededor de seis meses, ña Rubia, doña Presenta Ojeda, fue la ideóloga de una idea que pasó a revolucionar el reciclado, y al mismo tiempo evitar la propagación del dengue, el zika y la chicungunya, utilizando las cubiertas de vehículos que eran desechadas en el vertedero municipal u “olvidadas” en la calle, para transformarlas en planteras y otros elementos para adornar los espacios públicos de la ciudad.
“Primero lo hicimos en la cuadra, en honor a don Feliciano (Martínez, finado intendente que convirtió a la ciudad en la más limpia), no perdemos nuestras costumbres, y hoy estamos hermoseando nuestra ciudad”, señaló la doña.
El actual intendente, Juan Carlos Matto, comentó que tras el trabajo de ña Rubia, los demás pobladores empezaron a imitarla, llegando al punto, que entre barrios compiten por cuál tiene los canteros más lindos. Incluso comentó que a falta de cubiertas, la perrada no tuvo de otra que ir a buscarlas en localidades aledañas.
“Se convirtió como en una fiebre y agarró todo el barrio Las Mercedes, y también lo copió el barrio María Auxiliadora. Ahora hay una competencia tácita entre los barrios que mejoraron cada uno” dijo.

